Guadalajara, Jal., México 21/01/04
A raíz de las notas periodísticas sobre la pintura de Waldo
Saavedra, que aparece inserto, desplegable, en el álbum "Sueños
líquidos", del grupo mexicano Maná, y que el pintor afirma haberse
inspirado en doña Letizia Ortiz, futura esposa del Príncipe Felipe
de España, Fher, vocalista y líder de Maná, cuenta:
Conocí a Letizia Ortiz en un restaurante en Guadalajara, en mayo de
1996; ahí le concedí una entrevista que posteriormente apareció
publicada en el diario Siglo 21 de ésta ciudad. Me acuerdo que
estábamos Denisse de Mello, una brasileña iniciada en el chamanismo
(con quien hice amistad en la selva amazónica), Letizia y yo.
La recuerdo guapa, con presencia e inteligente. Me preguntó sobre
política mexicana, cultura, arte, gastronomía. Por eso la recuerdo,
en aquellos años no le sucedía frecuentemente a Maná que nos
preguntaran sobre otros temas que no fueran los del "mundo del
espectáculo", ella lo hizo. Y lo hizo desde una posición escéptica:
no conocía nuestro trabajo musical, nuestra visión del mundo, a
profundidad.
Unas semanas después dimos un concierto en la plaza de toros de
Guadalajara y ella asistió. Creo que cambió su percepción respecto a
nosotros. Al final fue a los camerinos a saludarnos y, claro, nos
tomamos unos tequilas. Ella ya estaba inmersa en la cultura
mexicana, la tapatía en especial; no olvido que preguntó en la
entrevista si yo prefería una torta ahogada (una especie de baguette
bañado por una salsa con mucho chile) por sobre una hamburguesa, o
mi opinión sobre el hecho de que una cadena de farmacias de mi
ciudad decidió no vender condones por una postura moralista.
Hoy me entero de que el arte de uno de nuestros cd´s
históricos, "Sueños líquidos", está inspirado en parte por ella. Me
da gusto. Cuando originalmente le pedimos a Waldo que se encargara
de la parte visual del álbum no pusimos ningún requisito, nos
bastaba lo que sabemos de su talento. Al final entregó un trabajo
que nos encantó y que ahora es parte sustancial de nuestra historia.
La técnica que usó para pintar y elegir a los personajes (yo mismo
aparezco con un telescopio) ya Waldo Saavedra la explicó, nosotros
la desconocíamos. Es importante decir que la pintura que ha estado
en el centro del debate no es la de la portada del disco, sino el
cartel desplegable que uno ve cuando abre el cd y que es central
para el concepto del álbum.
Me resulta muy agradable pensar que la futura Reina de España conoce
la cultura mexicana, la tapatía, desde dentro, gracias a haber
estado rodeada de gente como Waldo Saavedra, por saber de la comida
local porque la comió, no como turista o por referencia de libros, y
hasta por haberse aventurado a un concierto de rock en un ruedo
mexicano. Algo bueno debe resultar de todo esto para los españoles y
los latinoamericanos. Cuando menos es interesante.